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La historia del Caracas FC inició en 1984 bajo el nombre de “Yamaha”, que incursionó en la actividad futbolística organizada a través de la Asociación del Estado Miranda, militando en la primera categoría amateur. Tras una exitosa campaña de varios años se inscribió en la Liga de Fútbol Profesional de Venezuela para cumplir el paso obligado por la segunda división.

 


Ese mismo año, el equipo fue rebautizado con el nombre mixto de Caracas – Yamaha, e ingresó oficialmente en el fútbol profesional venezolano en segunda división. El entusiasmo movió tanto a directivos como a jugadores, así como también el indiscutible aporte de los refuerzos incorporados a la plantilla, sin olvidar la barra solidaria que para entonces aupaba al equipo, fueron factores que se conjugaron para alcanzar otro éxito indiscutible.


En efecto, Caracas – Yamaha se proclamó campeón en su temporada de estreno en la segunda categoría. Para entonces, los campeonatos de fútbol profesional venezolano se disputaban por el sistema de eliminatorias y liguilla. En tal sentido, tras clasificar invicto en la primera etapa, Caracas - Yamaha ratificó su contundente superioridad al proclamarse campeón faltando dos fechas para la culminación del calendario final.


Adolfo Castro y José María Bisbal, para entonces directores técnicos de la oncena capitalina, no dudaron en recomendar a los directivos el ascenso del equipo a primera división, que, por lo demás, era un derecho ganado con todo los honores. Como era de suponer, el desempeño en un medio de mayor nivel repercutió  en la escuadra debutante, que con mucho esfuerzo se salvó de descender a la segunda categoría.

 


Las vicisitudes confrontadas, sin embargo, aportaron una serie de conocimientos que constituyeron una invalorable experiencia, sobre la base de la cual se reorientaron esfuerzos para intentar escalar la empinada cuesta.

En efecto, el conjunto que con el correr de los años y la familiarización con el público, pasó a ser considerado como el equipo capitalino del fútbol profesional venezolano, emprendió desde entonces una carrera de ascenso que todavía no culmina. Tras una campaña bastante aceptable en 1986, el equipo pasó el año siguiente a ser propiedad compartida de la empresa Yamaha y Radio Caracas Televisión.

Fue entonces objeto de una nueva modificación en su denominación, pasando a llamarse Caracas Fútbol Club, cumpliendo en 1987 su mejor actuación desde su ingreso a la división de honor.

En aquella campaña, bajo la dirección técnica de Manuel Plasencia y Luis Mendoza, el equipo estuvo luchando hasta la última fecha del octagonal y tuvo opción de participar en la Copa Libertadores de América. Le disputaban ese honor nada menos que Marítimo y Táchira, conjuntos que finalmente obtuvieron la representación del fútbol nacional en el torneo regional, y que posteriormente les permitió enfrentar a los abanderados chilenos Colo Colo y Universidad Católica.


Pero no cabe duda de que Caracas lo intentó y llegó a la última fecha del octagonal con opción de conquistar el subcampeonato y con ello obtener el derecho de ir a la Libertadores. Sin embargo, le correspondió  definir ese privilegio con Unión Atlético Táchira, nada menos que en San Cristóbal, y aunque comenzó ganando el partido 0-2, Caracas, terminó perdiendo 3-2 y quedo relegado al tercer lugar.

Al término de la temporada del año 87, la liga de fútbol profesional modificó el esquema del campeonato venezolano, de manera que su desarrollo coincidiera con los torneos que se escenificaban en Europa, realizados entre los meses de octubre y Julio.

La primera temporada disputada bajo esa modalidad, 1988-89, comenzó con muy buenos augurios para el Caracas, que se mantuvo líder absoluto de la clasificación general durante la primera vuelta. Pero la segunda fase resultó un calvario para el equipo capitalino, pues varios de sus jugadores fueron objeto de severas lesiones y otros resultaron sancionados. Esa campaña casi marca la desaparición del equipo y faltando apenas una semana para el inicio de la temporada 89-90, su destino se mantenía dentro de la mayor incertidumbre, lo que motivó que varios jugadores de la plantilla buscaran horizontes en otras organizaciones. Así jugadores como César Baena, Boby Ellie, Wilmer Segovia, Pedro Acosta y Wilton Arreaza, entre otros, pasaron a engrosar las filas de otras divisas.

 


Solo días antes del inicio de la campaña se realizó la negociación que permitió a la Organización Deportiva Cocodrilos, rescatar lo que quedaba del plantel. A partir de allí, surgió lo que se denominó la “Nueva Era” del Caracas, la cual comienza a escribir su historia producto de la casualidad y de la preocupación del Dr. Guillermo Valentiner, presidente de la Organización Deportiva Cocodrilos (O.D.C), por todo cuanto acontece alrededor de la ciudad que lo vio nacer.

Acucioso de las páginas deportivas, el domingo primero de Octubre de 1989 lee en un periódico de la capital que el Caracas FC no se presentará  a su compromiso con el Unión Deportivo Lara y que peligra la franquicia caraqueña en la primera división del fútbol profesional venezolano. Las causas se atribuyen a la falta de apoyo económico. El lunes 02, a primeras horas, el Dr. Valentiner reúne a los directivos de su organización para informarles de la situación y manifestarle su preocupación ante la posibilidad de que la capital se quede sin franquicia futbolística, y los instruye para que intenten al menos, lograr la permanencia del club en el balompié nacional.

 


En horas de la tarde del día martes 03 de octubre se produce la reunión con los directivos del Caracas FC y ya al día siguiente, la Organización Deportiva Cocodrilos asumía oficialmente la responsabilidad del equipo. El domingo, con sólo tres días de entrenamiento, el Caracas enfrenta en el "Brígido Iriarte" al Deportivo Italia, al que vence un gol por cero, convirtiéndose esa sorprendente victoria en el primer logro de una justa recompensa a quienes con tanto entusiasmo y fe, habían emprendido lo que parecía un proyecto imposible.


Época dorada


Bajo la conducción de la O.D.C, Caracas asumió el torneo con gran ánimo y una nueva ilusión. Dependiendo de una plantilla integrada en su mayoría por juveniles y novatos, con excepcionales condiciones, se plantó ante cada adversario, jornada tras jornada, alcanzando un inesperado y estimulante cuarto lugar.

 


Después de esa enaltecedora campaña, Caracas se preparó para cosas mayores, y no tardó mucho en recoger los frutos de su trabajo. La constancia, disciplina y profesionalismo inculcado por la Organización Deportiva Cocodrilos permitió a los renovados rojos del Ávila alzarse con su primer campeonato profesional en la temporada 1991-92, de la mano del estratega Manuel Plasencia.


Entonces, los rojos fueron confeccionando una verdadera maquinaria de fútbol, capaz de alcanzar un año más tarde dos nuevos campeonatos y de manera consecutiva (1993-94 y 1994-95). El primero lo consiguió  una vez más bajo la dirección técnica de Manuel Plasencia, y el segundo bajo el mando de Pedro Febles.

 

 

En la campaña 1996-97, Manuel Plasencia volvía a dirigir el equipo y nuevamente el Caracas FC se adjudicaba otra estrella. Cuatro años más tarde, en el 2001, y con Carlos Moreno en el banquillo, los rojos volvían a ser noticia al sumar su quinto campeonato de la historia.


Un año después, asumiría la dirección el joven técnico Noel Sanvicente, quien a base de disciplina, constancia y mucho trabajo, logró inscribir su nombre en el selecto grupo de estrategas que dejaron huella en la institución capitalina al conquistar tres nuevas estrellas para las vitrinas del Club, consolidándose junto con Manuel Plasencia, como los técnicos más productivos del Caracas FC. "Chita", como se le conoce popularmente al espigado estratega nativo de Ciudad Guayana, alzó su primera copa con los rojos en la temporada 2002-03, repitió en la 2003-04 y completó la trilogía en la 2005-06. El cuarto lo consiguió en el 2006-07 y su quinta copa en la temporada 2008-2009.

 



En 2010, el Caracas FC tuvo una serie de altibajos y salió del banquillo Rojo el entrenador Noel Sanvicente, lugar que tomó el destacado entrenador Ceferino Bencomo a mitad del Torneo Clausura 2010, del que salió campeón a pesar de haber empatado en la última fecha con Deportivo Anzoátegui en casa. Posteriormente, se vivió una final de ensueño cuando el Caracas FC enfrentó al Deportivo Táchira en partidos de ida y vuelta, el marcador global fue de (5-1) y el Rojo se coronó en Pueblo Nuevo, siendo así la primera estrella alcanzada como DT por parte de Ceferino Bencomo.

 

 

 

Tras un largo tiempo de espera, el Caracas Fútbol Club volvió a la palestra del fútbol nacional al conseguir, de la mano del entrenador Eduardo Saragó, su quinta Copa Venezuela en el año 2013. Este título fue muy especial para toda la fanaticada del rojo, ya que además de cortar la pequeña sequía de títulos por la que pasaba la institución, se consiguió nuevamente frente al eterno rival: el Deportivo Táchira. Esta vez la vuelta Olímpica se volvió a dar en Caracas, donde se festejó la tan ansiada Copa, un objetivo que nunca fue secundario para el Endecacampeón de Venezuela.

 

Hasta la fecha, el Caracas FC ha conquistado once campeonatos en el torneo local, además de haber participado en 15 ediciones de la Copas Libertadores, la más exitosa la del año 2009, en la que el Caracas FC logró llegar hasta los cuartos de final.

Además, tiene tres participaciones en la Copa Sudamericana, dos en la Copa Merconorte y una en la Copa Conmebol; un currículum que avala su exitosa trayectoria y lo ratifica como el club más grande en la historia de nuestro balompié.


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