Recorte Diario Meridiano

Foto: Archivo Diaro Meridiano

La partida del director técnico Carlos Horacio Moreno (16-08-1948) en horas de la mañana de este lunes 13 de mayo conmocionó a todo el fútbol venezolano, en especial a la familia del Caracas Fútbol Club. Su paso por el equipo más ganador del balompié nacional entre los años 2000 y 2002 dejó dos títulos que marcaron un antes y un después en la historia de la institución avileña, primero la Copa República Bolivariana de Venezuela (17 de diciembre de 2000) y luego la quinta estrella en el escudo (27 de mayo de 2001).

El técnico argentino fue contratado por el doctor Guillermo Valentiner, presidente del Rojo, en julio de 2000, para suceder en el cargo al técnico Manuel Plasencia. De entrada le tocó remar en aguas complicadas, puesto que por trabajos en el campo del Estadio Nacional Brigido Iriarte, el club tuvo que disputar sus partidos de local en el estadio Giuseppe Antonelli de Maracay.

En ese primer semestre Moreno quedó líder del grupo centro oriental, compuesto por Italchacao, Carabobo, Mineros de Guayana, Deportivo Galicia, Atlético Monagas, Llaneros de Guanare y UD Lara, con 27 puntos, por lo que enfrentó en la final (formato de ida y vuelta) al Deportivo Táchira, equipo que lideró el grupo Occidental con 26 unidades.

Tras el sorteo celebrado en la Federación Venezolana de Fútbol, la ida se jugó en Maracay el domingo 10 de diciembre del 2000, un encuentro que se caracterizó por el buen manejo de pelota y exquisito fútbol del cuadro avileño, sello inconfundible de los equipos de Moreno, ante un conjunto rival muy experimentado que para la época era dirigido por Walter “Cata” Roque.

Caracas se adelantó a los 51 minutos con tanto de Héctor “Turbo” González a pase desde la banda derecha del “Mago” Stalin Rivas, mientras que a los 85' Jorge "El Zurdo" Rojas empalmó de cabeza un tiro libre cobrado por Rivas. En la agonía del encuentro, el brasileño Giovanni José Daniel marcó por Táchira a los 92 (2-1) para dejar en suspenso la final en la vuelta.

Ese día Moreno alineó a César Baena, Rafael Mea Vitali, Carlos García, José Manuel Rey, Jorge Rojas, Héctor González, Ederlei Pereira, Wuiswell Isea (Andrés Rouga, 72’), Luis Vera (Jesús Valiente, 47), Stalin Rivas y Alexander Rondón (Juan García, 80).

Vuelta olímpica en Pueblo Nuevo. El partido de vuelta de la final aún es recordado por toda la fanaticada del equipo. Marcó un antes y un después en la institución. Primero por cómo se le dio vuelta al marcador tras regresar de un dos a cero en contra y segundo por el incidente ocurrido tras la finalización del partido, recordado como la “quema del autobús”.

Táchira se adelantó a los once minutos con tanto marcado por el argentino Claudio Rivadero, quien también se encargó de anotar el segundo al 52. Tras los cambios realizados por Moreno el equipo reaccionó y consiguió el empate a dos.

Primero al 76' en un tiro de esquina cobrado por Rivas, el cual fue rematado de cabeza por el brasileño Ederlei Pereira. Con la llave empatada a goles parecía que se decidiría el campeón en penales, pero una maravillosa pared en el área de Alexander “Pequeño” Rondón y Stalin Rivas fue decisiva para el tanto del “Mago”.

“Con Rouga como lateral izquierdo pasamos a línea de cuatro, con lo que pudimos controlar a Giovanni Daniel, y cuando Táchira perdió la pelota, falló en su fútbol, perdió la pelota, se desesperó y perdió el horizonte; esa fue la clave para obtener el triunfo”, declaró el técnico argentino ese día al diario Meridiano.

Moreno alineó ese día a César Baena; Rafael Mea Vitali, Carlos García, José Manuel Rey, Jorge Rojas, Héctor González, Jesús Valiente (Juan García, 61), Wiswell Isea (Andrés Rouga, 46), Ederlei Pereira, Stalin Rivas y Alexander Rondón (Luis Márquez, 90+3).

La quinta estrella en el Brigido. En el Torneo Nacional (primer semestre del 2001), Caracas siguió jugando en Maracay a excepción del último partido ante Nacional Táchira, el cual lo pudo disputar en el Brigido Iriarte.

Solo Trujillanos, quien llegaba a la décimo octava jornada con dos puntos menos que el Rojo, podía arrebatarle el título a los dirigidos por Carlos Horacio Moreno, por lo que los jugadores decidieron resolver el encuentro desde temprano.

Con goles de John Jairo Reino (19’), Alexander Rondón (24’) y Rodrigo Riep (32’), el  Caracas de Carlos Horacio Moreno venció al Nacional Táchira que era dirigido por Carlos Restrepo. Un partido que tuvo varios significados, entre ellos el reencuentro del equipo con la afición capitalina, el retiro de César “Guacharaca” Baena del fútbol profesional, y la obtención de la quinta estrella en la historia del club, gesta que no se alcanzaba desde la temporada 1996-1997 con Pedro Febles.

Ese día Moreno colocó en cancha a César Baena (Javier Toyo, 83); Ceferino Bencomo (Carlos García, 78), Rafael Mea Vitali, José Manuel Rey, Ederlei Pereira, Luis Vera, Jorge Rojas, Stalin Rivas, Rodrigo Riep, Alexander Rondón (Héctor González, 65) y al colombiano John Jairo Reino.

Tras la consecución de la estrella, el profesor Moreno declaró para el periódico El Nacional lo siguiente: “Gracias al cielo se nos dio. Tuvimos la ayuda de mucha gente, desde el doctor Guillermo Valentiner hacia abajo. Fue un trabajo arduo, pensado y planificado, así que estoy muy contento y orgulloso de este grupo”.

Ese 27 de mayo de 2001 le agradeció al cielo por el título que consiguió con Caracas y casi 18 años después desde el cielo le tocará observar y analizar el fútbol como solo él sabía hacerlo. Con su metodología de trabajo dejó una huella imborrable en la historia del club y con su característico “sí señor” con el que asentía cuando estaba de acuerdo con algo será recordado por siempre.

Recorte Diario El Nacional

Foto: Archivo Diaro El Nacional 


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